Designación de candidatos presidenciales
Las designaciones de candidatos presidenciales por parte de las tres coaliciones conformadas para las elecciones de julio próximo han marcado la agenda política de febrero. Aunado a esto, los candidatos independientes cerraron el proceso de recolección de firmas ciudadanas, por lo que, a reserva del dictamen que realice el Instituto Nacional Electoral (INE), ya están listos los contendientes que aparecerán en la boleta.
Lo más probable es que sean seis candidatos, tres emanados de las coaliciones integradas y el mismo número de opciones independientes, lo que marca un cambio histórico en el sistema electoral mexicano. Los candidatos deberán ser responsables de sus acciones. Estas contiendas generan mucha controversia, por lo que quienes busquen un puesto a elección popular deben ser responsables de los comentarios que realicen y elevar la calidad del debate para evitar insultos y falsas acusaciones.
Los candidatos serán: Ricardo Anaya Cortés por la coalición “Por México al frente” integrada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano; Andrés Manuel López Obrador competirá en la alianza “Juntos haremos historia” conformada por Morena, PES y PT; mientras que José Antonio Meade encabezará “Todos por México”, que será apoyado por el PRI, Partido Verde y Panal. Aunado a ellos, Jaime Rodríguez, Armando Ríos Piter y Margarita Zavala podrían reunir los requisitos para acceder a una candidatura independiente.
Los mexicanos esperamos de los “presidenciables” diferentes soluciones a los problemas que nos impiden tener una mejor calidad de vida; por ejemplo, los rezagos en salud, vivienda, empleo, alimentación y educación, todos estos son problemas que padecen un gran número de habitantes.
El siguiente titular del Poder Ejecutivo deberá afrontar esos y otros problemas graves, algunos de ellos son de salud pública como disminuir la desnutrición infantil y, a la vez, reducir la obesidad y sus posibles afectaciones a la población adulta. También habrá que brindar empleo a la población desocupada, fortalecer la cultura de la protección civil, mitigar los impactos ocasionados por la pobreza y la desigualdad, entre otros.
Es inconcebible que en México aún existen altas tasas de mortalidad infantil, ya que por cada mil nacidos vivos mueren once, lo cual debe disminuir con la aplicación certera de políticas públicas en los siguientes años.
México debe ser un país que brinde oportunidades de progreso a todos sus habitantes con un gobierno responsable. Los candidatos presidenciales deben entender que es momento de acabar con la inseguridad, la corrupción y la pobreza a fin de sentar las bases necesarias para el progreso social.
Asimismo, los aspirantes a encabezar la administración pública deben ofrecer certeza ante los temores que surjan por el cambio de gobierno. También deberán enfrentar varios desafíos internacionales, en especial con Estados Unidos, en temas fundamentales como el Tratado de Libre Comercio o el muro fronterizo.
Estos son los temas que deberíamos estar escuchando en los debates presidenciales, esperemos que así sea. Bienvenidas las soluciones y evitemos descalificaciones.
Senador del PAN por Yucatán
México y el Caribe, oportunidades de desarrollo regional
La zona del Caribe tiene el mayor número de estados independientes, autónomos y dependencias de ultramar en todo el continente americano. Por posición geográfica México pertenece a esta importante cuenca, ya que entidades federativas como Yucatán o Quintana Roo tienen costas en este mar, así como contacto e intercambio cultural y económico con visitantes de países pertenecientes a la región.
Si bien nuestro país es miembro de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), no contamos con el mismo estatuto en la Comunidad del Caribe (Caricom), que ha promovido el mercado común y la integración económica de la zona, en la cual México participa como observador.
Así, los encargados de nuestra política exterior tienen el reto de estrechar los lazos de amistad y comercio con las naciones del Caribe. En el caso de la AEC, se señala la existencia de 35 estados o territorios autónomos, lo que puede definir votaciones en organismos y foros internacionales. Pero dichos países enfrentan problemas que requieren la solidaridad internacional, como la amenaza ante un posible incremento del nivel del mar, la superación de la pobreza, daños ante fenómenos naturales (terremotos o huracanes) y la promoción del turismo, entre otros.
México no es ajeno a los desafíos, retos y oportunidades que viven las naciones del Caribe. Además, algunos aspectos sociales y culturales de los estados de Yucatán y Quintana Roo hacen posible la identificación de soluciones comunes a los desafíos que enfrentan esos países. Por ello, es necesario fortalecer los lazos de amistad y vínculos comerciales con ellos y así potencializar el desarrollo de esta región.
Durante muchos años se habló del Plan Puebla–Panamá como un medio para incentivar el intercambio en la región. Pese a las críticas recibidas, así como sus alcances y limitaciones, fue un primer paso del gobierno mexicano para dignificar el comercio entre los países hermanos de Centroamérica. No obstante, fortalecer las relaciones exteriores con las naciones del Caribe es una propuesta más incluyente y ambiciosa por el número de personas que podrían beneficiarse.
Geopolíticamente, el Caribe es importante debido a la cercanía con Estados Unidos y países de Centroamérica. Asimismo, naciones europeas tienen dependencias en islas de la región, tales como Holanda, Francia o Reino Unido. De hecho, es una puerta para fortalecer las relaciones con países tanto de habla hispana (Cuba, República Dominicana o Puerto Rico) como de lengua inglesa (Bahamas, Islas Caimán, Jamaica, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes, Anguilla, Antigua y Barbuda, San Vicente, Barbados o Trinidad y Tobago). Además, el Caribe Neerlandés ofrece posibilidad de intercambio con naciones que fueron colonias holandesas como Saint Maarten, Curazao, Aruba o Bonaire; mientras que Haití, Guadalupe o Martinica tienen una fuerte influencia francesa.
Aunado a los beneficios que se pueden obtener entre naciones de las Antillas y el Caribe, la regionalización de acuerdos puede permitir a México tener mejores relaciones con Guyana, Surinam y la Guayana Francesa, además de fortalecer los vínculos con los países de Centroamérica.
Por tanto, y ante las amenazas del muro en la frontera norte y la crisis del Tratado de Libre Comercio, es importante promover la calidad de los productos mexicanos en otras regiones, entre las cuales destaca la zona del Caribe. En esta región podemos encontrar una cantidad enorme de intercambios mutuamente beneficiosos.
*Secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico