• El nuevo TPP: oportunidades y retos para México

    Como integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia Pacífico, el pasado miércoles apoye la ratificación del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) en el Senado de la República.

    Este acuerdo permitirá fortalecer el libre comercio entre economías de Oceanía, Asia, Sudamérica y Norteamérica. Para nuestra nación es una oportunidad importante para estrechar vínculos comerciales y culturales que le permitirán posicionar un liderazgo en la cuenca del Pacífico.

    Si bien la idea original era incluir a Estados Unidos, la negativa del presidente Donald Trump alejó la posibilidad de hacer crecer aún más este bloque comercial. Sin embargo, los diplomáticos de los 11 integrantes del CPTPP decidieron seguir adelante.

    Entre las oportunidades que tiene México es el intercambio comercial con países de Asia y Oceanía sin cobros de aranceles, lo que permitirá reducir la dependencia en la balanza de pagos con Estados Unidos. Sin embargo, el reto será mayor, ya que los potenciales clientes en Australia, Nueva Zelandia o Brunéi se encuentran en los lugares más alejados geográficamente del territorio nacional. Los costos de traslado serán una variante que considerar como desafío a resolver.

    Pese a las barreras, los productos mexicanos se han ganado un posicionamiento por su calidad y gusto en los consumidores extranjeros, por lo que el CPTPP puede traducirse en más empleos y ganancias para los mexicanos. En un mundo globalizado no podemos rezagarnos de las necesidades existentes en diferentes puntos del orbe.

    Gracias a este tratado, los mexicanos podremos recibir y compartir conocimientos con otros países miembros de la OCDE como Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelandia. Asimismo, estas últimas dos naciones importan vehículos y maquinarias que se fabrican en México, por lo que es una oportunidad adicional para la industria automotriz.

    Ahora tenemos una oportunidad para que los trabajadores mexicanos muestren su calidad y empeño a precios competitivos, a fin de ser líder en estos rubros y distinguirnos entre otros competidores.

    Quizás el reto más importante para México ante la firma del CPTPP es revertir los montos entre importaciones y exportaciones, que ascendieron el año pasado a 395 mil 232 y 380 mil 750 millones de dólares respectivamente.

    El Tratado puede convertir a nuestro país en surtidor de tecnología a Sudamérica o automóviles a Oceanía y Canadá; aunque deberá generar conocimientos propios que nos ayuden a disminuir la importación de derivados de petróleo, celulares, antenas de comunicación o circuitos electrónicos integrados.

    Una vez firmado el CPTPP ProMéxico informó que nuestra nación cuenta con una red de 11 Tratados de Libre Comercio, que nos vinculan a 46 países con 1,150 millones de consumidores potenciales. Este medio centenar de países que son nuestros socios comerciales aportan 58% del PIB mundial y 53% del comercio mundial. ¡México está listo para el reto!

    Senador por el PAN

    *Nota publicada por El Sol de México (23 de abril de 2018)

  • Riesgos y oportunidades para México

    El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha generado importantes ventajas para los países firmantes: 1) un comercio total de bienes y servicios cercano a $1.2 miles de millones de dólares (mmd) anuales; 2) uno de los sectores de producción automotriz más eficientes del mundo; y 3) cadenas de suministro que permiten a América del Norte competir con los fabricantes europeos y asiáticos, que tienen acceso a costos por mano de obra más bajos.

    Aun así, el TLCAN ha recibido grandes críticas por problemas relacionados con las tasas de empleo en Estados Unidos. Además, el déficit de Estados Unidos con México es de aproximadamente $60 mmd, lo que parece ser una de las principales preocupaciones de la administración de Donald Trump.

    Ciertamente, se han perdido algunos trabajos manufactureros en Estados Unidos, pero alrededor del 75% de dichas pérdidas se deben a la automatización y no al TLCAN. Inclusive, los déficits comerciales más grandes de Estados Unidos los tiene con naciones con quien no tiene acuerdos comerciales (China, Alemania y Japón), por lo que parece ilógico culpar a un acuerdo regional por la situación en la balanza comercial de ese país.

    Sin embargo, la administración Trump exigió la renegociación del TLCAN a fin de reducir su déficit comercial, mantener más empleos manufactureros en Estados Unidos y hacer que México pague un muro fronterizo. Ninguno de estos objetivos puede lograrse a través de la renegociación del TLCAN, ya que los dos primeros son la antítesis de los acuerdos de libre comercio y el último es inaceptable para nuestro país.

    Pese a todo, de lograrse una renegociación justa, el TLCAN podría beneficiarse de una mayor flexibilidad regulatoria, una mejor protección laboral y ambiental, lograr mayor apoyo a las PYMES, conseguir la cobertura del comercio electrónico y generar un mejor marco normativo para las contrataciones públicas.

    ¿Qué sucedería con las exportaciones mexicanas a Estados Unidos si no se logra la renegociación del TLCAN? Se desalentaría la inversión extranjera, al menos por un tiempo, lo que provocaría un crecimiento más lento en México, aunque el impacto sobre el déficit y el volumen comercial es incierto.

    No obstante, a pesar de la disminución de la inversión y de la posible reubicación de algunas empresas estadounidenses fuera de América del Norte, los aranceles impuestos por Estados Unidos se mantendrían relativamente bajos y las demás ventajas de producir bienes para el mercado estadounidense en México se conservarían.

    Los factores relevantes que favorecen a México en dicho escenario incluyen la importancia de las cadenas de suministro interconectadas desde hace mucho tiempo, la proximidad geográfica a los Estados Unidos en comparación con Asia y Europa, así como la gran inversión en infraestructura industrial de vanguardia aunado a la existencia de mano de obra calificada.

    Además, un enfoque exclusivamente comercial de la renegociación podría ignorar otros aspectos importantes de la relación México-Estados Unidos, por ejemplo, las cuestiones de seguridad y terrorismo; la reducción de la migración ilegal; y el apoyo brindado por México para mitigar el flujo de migrantes de América Central y Sudamérica.

    Creo firmemente que todos los elementos anteriores serán tomados en cuenta a la hora de renegociar el TLCAN. Por ello, creo que de alguna u otra forma nuestro país saldrá bien librado de dichas negociaciones.

    *SECRETARIO DE LA COMISIÓN DE RELACIONES EXTERIORES ASIA-PACÍFICO

    *Nota Publicada por la revista Siempre! (14 de abril de 2018)