• Qué tan factible es aumentar el acervo de infraestructura en México: Una propuesta de inversión de largo plazo

    El presente estudio representa la continuación de las investigaciones que realiza la Dirección General de Finanzas del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, para medir la factibilidad hacendaria de implementar grandes iniciativas. En particular, el análisis se enfoca en evaluar la viabilidad de crecer el gasto público de inversión en infraestructura en México, de manera que con esto, el país logre aumentar el acervo a un nivel similar al de economías desarrolladas y así favorezca la eficiencia económica para converger al potencial de crecimiento.

    La presente investigación tiene como principal marco de referencia el modelo de Buffie, Berg, Pattillo, Portillo, y Zanna (2012) y las técnicas de Andrade, Lugo y De Lira (2017), sobre los que se le realizan ciertas adaptaciones para evaluar la factibilidad de crecer el gasto público en inversión en México. El resultado es un modelo de equilibrio general caracterizado por una economía pequeña y abierta, con dos sectores económicos más el sector público. Donde, además de producir bienes transables y no transables con capital y trabajo, los dos sectores económicos utilizan capital público, i.e. infraestructura pública, como un insumo para la producción.

    Entre los principales hallazgos del estudio está que, si el gobierno mexicano logra que el gasto en inversión se convierta en infraestructura con una eficiencia de 100%, junto con un mecanismo de financiamiento de largo plazo soportado por el ISR; conduce a que un aumento de 53% en el acervo de infraestructura, únicamente explique alrededor de una tercera parte del ritmo de crecimiento que EE. UU. mostró durante los últimos 36 años.

    Por otro lado, cuando la eficiencia del gasto público en inversión es menor a 50%, lo que significa que sólo menos de 50 centavos se transforman en infraestructura física, se producen contracciones en la economía. Lo anterior, debido a que la pérdida de recursos es considerable y excede los beneficios de la política expansiva; hallazgo que es robusto ante las distintas combinaciones del mecanismo de
    financiamiento de largo plazo vía impuestos.

    Por último, aún con presencia de restricciones para mover el ISR y con la necesidad de aumentar los ingresos tributarios en un rango de hasta 3% del PIB, para financiar el proyecto de inversión; el estudio encuentra que la inversión en infraestructura es factible en largo plazo y genera más bienestar para las familias junto con un mayor nivel de crecimiento real del PIB per cápita, al tiempo que estabiliza la deuda pública.

    *Texto publicado en el documento “Qué tan factible es aumentar el acervo de infraestructura en México: Una propuesta de inversión de largo plazo” (15 de Mayo de 2018)

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