• La utilidad del Registro Agrario Nacional

    El Registro Agrario Nacional (RAN) se define como una institución al servicio de los campesinos para que ejerzan sus derechos sobre las tierras, así como para atender lo relativo a las figuras asociativas que ellos constituyen para producir, mantener el control de la tenencia de la tierra y su seguridad patrimonial.

    Recientemente, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) hizo pública toda la información del RAN, a través de su nueva plataforma de servicios públicos de información.

    En una conferencia de prensa para presentar dicha plataforma se mencionó que en la actualidad 50.8% del territorio nacional es propiedad social. Lo anterior considerando 29,690 ejidos y 2,392 comunidades. Son 99.8 millones de hectáreas sobre las que tienen derecho más de 5.1 millones de personas y donde se concentra una parte importante de las riquezas naturales del país.

    Ahí se concentran diversos recursos naturales como bosques, biodiversidad y agua, entre otros elementos fundamentales para el desarrollo del país. Más del 70% de bosques y selvas; 60% del agua; 60% de litorales, y parte importante de los alimentos que produce el campo mexicano son de patrimonio ejidal.

    En la plataforma del RAN se permitirá conocer información detallada de los 32 mil núcleos agrarios que hay en México, así como del listado de un padrón de ejidatarios; la evolución de un ejido o comunidad además de los indicadores básicos de la propiedad social y los planos georreferenciados de los núcleos agrarios.

    Esta información está dirigida al público en general, académicos, investigadores, empresarios medios de comunicación y servidores públicos. También quedan inscritos contratos de inversión que se hacen en los ejidos para el usufructo de las parcelas y se especifica lo que quedó convenido, así como los montos.

    No hay que olvidar que la Reforma Agraria mexicana es emblemática por ser la segunda del siglo XX, sólo por detrás de la rusa. Por ello, en los países en los que se han instaurado estos procesos, debe existir una mayor fortaleza institucional que se traduzca en certezas para el futuro de nuestro campo.

    Como miembro de la Comisión de la Reforma Agraria del Senado de la República estaré monitoreando esta nueva plataforma electrónica para que la información sea totalmente transparente y pública.

    La información que ahí se provea sin duda debe coadyuvar en el diseño de políticas públicas, así como en inversiones y el impulso a proyectos que no incidan de manera negativa en los espacios sustentables y en la biodiversidad que se encuentra dentro de estas áreas.

    *Senador por Yucatán. Secretario del Comité del Instituto Belisario Domínguez e integrante de las comisiones de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico, Juventud y Deporte, de Turismo, así como de Reforma Agraria.

  • Renegociación del TLCAN

    La primera reunión para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tendrá lugar en Washington, D.C., del 16 al 20 de agosto del presente año, después de un periodo de incertidumbre, a raíz de los comentarios del presidente Donald Trump que ha manifestado una posible salida de su país de este tratado.

    Una de las acciones preparadas por la Secretaría de Economía (SE) para este encuentro fue presentada el 27 de julio ante el Senado de la República, en el documento “Prioridades de México en las negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte”, se destacan los siguientes puntos: fortalecer la competitividad de América del Norte, avanzar hacia un comercio regional inclusivo y responsable, aprovechar oportunidades de la economía del Siglo XXI y promover la certidumbre del comercio y las inversiones.

    No se debe olvidar que 80% de las exportaciones mexicanas tiene como destino a Estados Unidos, es fundamental manejar de forma apropiada y mesurada la nueva negociación del TLCAN, debido a que una resolución desfavorable impactará directamente en la gama de productos, principalmente manufactureros y agrícolas, que dicho tratado nos permite vender a Estados Unidos y Canadá.

    Además, se debe recuperar la producción de alimentos y granos estratégicos para el consumo interno, creando estímulos integrales a productores agrícolas. También es indispensable que los empresarios mexicanos aporten ideas frescas para crear condiciones de generación de empleos de calidad. Es evidente que hasta hoy, los empleos nacionales se han venido generando dentro del contexto del TLCAN y se han flexibilizado de tal forma que la mano de obra mexicana percibe ingresos significativamente menores, en comparación con lo que empresas multinacionales pagan en su países de origen.

    México debe estar preparado a través de una agenda comercial de diversificación de nuestras exportaciones e inversiones. Asimismo, se debe conducir un proceso para modernizar los tratados comerciales con la Unión Europea, la región Asia Pacífico, Brasil y Argentina.

    Bajo este panorama es prioritario que el comercio mexicano genere mayor expectativa en los diversos conglomerados de la región de América del norte y del resto del mundo, incluyendo mayor participación de las pequeñas y medianas empresas.

    Lo anterior traería como consecuencia una posibilidad de desarrollo económico mayor tanto en el ámbito local como regional, además de incentivar la participación del mercado interno dentro de este tratado internacional, esto puede contribuir de manera importante en el crecimiento y desarrollo económico de nuestro país.

    Desde el Senado, estaremos sumamente atentos a las renegociaciones de este tratado internacional, donde está en juego buena parte del futuro económico de México.

    *Senador por Yucatán

    *Publicado en El Sol de México [2017, agosto 8]