• E.U: Cobro de aranceles a socios comerciales

    Los aranceles impuestos por Donald Trump a sus socios comerciales como la Unión Europea, Japón, Canadá y México han evidenciado una política desleal a los principios del libre comercio o a los acuerdos ratificados. Por ello, estas naciones agraviadas han remitido sus quejas a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a fin de encontrar soluciones jurídicas contra el abuso del gobierno norteamericano.

    Dichas acciones también han acelerado batallas comerciales contra Washington. Los representantes de los países afectados han anunciado aranceles contra importaciones estadounidenses, como el caso de México. Sin embargo, la firma del Acuerdo Transpacífico (TPP) entre pueblos asiáticos y del continente americano, así como el reciente pacto entre la Unión Europea y Japón han sido respuestas que, ante la cerrazón estadounidense, buscan ampliar mercados e inhibir dependencias de mercado. En tal situación, los afectados serán en gran medida los consumidores estadounidenses.

    El pacto entre la Unión Europea y Japón representa la alianza de dos economías poderosas, así como una respuesta del libre mercado contra el proteccionismo de Trump. Se trata de una respuesta ante el incumplimiento de los acuerdos comerciales firmados por los estadounidenses. La actitud de Donald Trump afecta la cadena económica global, lo que en el mediano plazo será perjudicial para los mismos trabajadores norteamericanos.

    Ejemplo de esto fueron los informes de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) que refieren la afectación de las manufacturas nacionales con incrementos de precios, lo que incide en una mayor carga a los compradores finales. Pese a ello, Donald Trump continúa aferrado a seguir castigando con aranceles el comercio exterior. Recientemente, amenazó con un gravamen a los automóviles y refacciones procedentes de China, lo cual es mucho más delicado que las medidas impuestas en el caso del acero y el aluminio. Además, abre nuevos frentes de conflictos comerciales, no sólo con el gigante asiático, sino con productos procedentes de Rusia.

    Estados Unidos pierde más que lo que puede obtener al manipular el libre comercio y faltar a los tratados internacionales. Temas como el desempleo, inflación, encarecimiento de productos o decaída de la calidad de vida de la población son factores constantes de las medidas proteccionistas, las cuales ya están surtiendo efecto en la sociedad estadounidense. Pese a las críticas internas y externas, aún ningún tribunal u organismo internacional ha detenido al presidente Trump y éste continúa sus estrategias violatorias al comercio internacional.

    En esta guerra comercial que el Ejecutivo estadounidense ha impulsado, todos sus socios estarán perjudicados pero el mayor perdedor será el pueblo norteamericano, tal como la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde señaló acerca de la vulnerabilidad de este mercado respecto a la dependencia de las importaciones. De hecho, de seguir elevándose los aranceles llegará el momento en que su costo no sea factible para el mercado, por lo que puede existir desabasto o productos locales a precios no razonables.

    La responsabilidad de los gobernantes en el cumplimiento de acuerdos internacionales es un tema importante para la gobernanza de una nación y faltar a ese compromiso implica consecuencias económicas, políticas y sociales para su población. Así, los aranceles impuestos por la actual administración traerán productos de baja calidad y más caros, hasta que Trump reflexione y dé marcha atrás.

    *Nota publicada en la revista Siempre! (30 de Junio de 2018)

  • Resultados elecciones 2018

    Por: Daniel Gabriel Ávila Ruiz

    Las elecciones de este 1 de julio se caracterizaron por una alta participación ciudadana. De los 89 millones de ciudadanos inscritos en la lista nominal, votaron alrededor de 63%. La concurrencia a las urnas muestra la fortaleza de las instituciones democráticas y el avance ciudadano en los procesos electorales. También refleja la confianza depositada en el Instituto Nacional Electoral (INE).

    La mayoría de los electores sufragaron por el candidato de Andrés Manuel López Obrador, quien obtuvo cerca de 53% de la votación emitida. En tanto, Ricardo Anaya, de “México por el Frente” alcanzó 22.5% de las preferencias y José Antonio Meade de la “Alianza todos por México” obtuvo 16.4%.

    En cuanto a las gubernaturas -en espera de la entrega de las constancias de mayoría- es notoria la ventaja de “Juntos haremos historia” en Ciudad de México, Morelos, Tabasco, Veracruz y Chiapas. En tanto, el PAN triunfaría en Guanajuato, Puebla -refrenda ambos estados- y recupera Yucatán, lo que concluye 12 años de gobiernos priistas en dicha demarcación del sureste mexicano.

    En estas elecciones los ciudadanos renovaron a sus representantes en la Cámara de Diputados y el Senado de la República. En el Palacio Legislativo de San Lázaro la Coalición “Juntos haremos historia” tendrá aproximadamente 303 de 500 escaños; por lo que Morena será la primera fuerza en el Pleno con 185 legisladores; mientras que PT (62) y PES (56) se acercan a la tercera y cuarta representación más numerosa. De forma preliminar, México por el Frente tendrá cerca de 140 diputados, por lo que el PAN será primera minoría con 92; Movimiento Ciudadano 29 y PRD sumará 19. Finalmente, Todos por México alcanzó 57 representantes: 40 del PRI, 15 del Verde y dos de Nueva Alianza. Estos datos son aproximaciones y será el INE quien informe los datos oficiales.

    Mientras tanto, el Senado de la República tendrá 55 miembros de Morena, 23 del PAN, 13 del PRI, nueve del PES, ocho del PRD, siete de Movimiento Ciudadano, seis del PT, cinco del Verde y dos de PANAL. De mantenerse esta situación no habrán ganado candidatos independientes a ambas Cámaras del Poder Legislativo.

    En estos comicios también se celebraron elecciones locales para renovar Congresos estatales, alcaldías y regidurías. Por lo que el país vivió una fiesta de la democracia a lo largo y ancho de su geografía. Pese a ciertas anomalías reportadas ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), fueron comicios organizados y transparentes. Lamentablemente, la violencia apareció a lo largo de los meses de campaña con más de un centenar de candidatos asesinados o amenazados.

    Un logro más de estos comicios es que por primera vez en la historia de la democracia mexicana, las mujeres serán mayoría en el Senado de la República, mientras que la Cámara de Diputados tendrá una conformación paritaria.

    Ahora toca el turno a los ciudadanos, quienes debemos exigir rendición de cuentas, máximo acceso a la información y que los funcionarios presenten todas sus declaraciones.

    Senador por el PAN

    *Texto publicado por El Sol de México (18 de Julio de 2018)