• Parlamento abierto: vinculación entre la ciudadanía y los legisladores

    El pasado 14 de marzo tuve la fortuna de ser invitado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco y el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República para comentar el libro La nueva actividad legislativa en el Senado de la República: hacia un parlamento abierto. En dicha ocasión tuve la oportunidad de dialogar con los estudiantes acerca de cómo hacer un Poder Legislativo con rendición de cuentas, austero, transparente y con fácil acceso a la información.

     También estuvieron presentes diferentes especialistas que escribieron capítulos en el texto referido, como Rosa María Mirón Lince (UNAM), Fernando Dworak (ITAM), Tomislav Lendo (Fundación Desarrollo Sustentable) y Álvaro López Lara (UAM). Todos ellos coincidieron que en las últimas legislaturas tanto la Cámara de Diputados, como el Senado de la República y los Congresos locales han asumido temas de debate y decisiones acerca de las políticas públicas que transformaron al país. Parte de ello ha sido el avance hacia un Congreso plural y con una incidencia importante para incluir las propuestas ciudadanas en sus debates.

    Un Parlamento abierto debe tener una vinculación estrecha no sólo con los ciudadanos, sino con todas las personas que viven y se desarrollan en nuestro país.

    En ese sentido, la nueva aplicación que permite dar seguimiento al trabajo de los legisladores, la expansión en la cobertura del Canal del Congreso, o su reciente ingreso en televisión abierta, han permitido que los mexicanos estén más al pendiente de los temas que sus representantes discuten en tribuna y comisiones.

    La sociedad mexicana requiere de representantes que sean evaluados en sus labores. Asimismo, es importante que los ciudadanos tengan un acceso total a la información que se origina en el Congreso, a fin de contribuir a la plena transparencia y rendición de cuentas.

    Entre las recomendaciones vertidas en el evento, está la evaluación del Poder Legislativo, la posibilidad de que el ciudadano conozca la información que se discute en el Congreso, la eventual puesta en marcha de la reelección de representantes, así como la cercanía con los observatorios ciudadanos, entre otros.

    Mucho debemos hacer los legisladores a fin de recuperar la confianza ciudadana, ya que nuestra labor es muy criticada, por lo que debemos esforzarnos para que el Congreso sea una institución valorada positivamente. Iniciativas como “3 de 3” o la rendición de cuentas son favorables para que se observen con lupa las actividades de la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

    El siguiente reto será ofrecer más información a la ciudadanía en lo referente al trabajo de las Comisiones, Comités y Centros de Investigación. Es necesario que los ciudadanos conozcan a fondo su Congreso y puedan acceder tanto a sus instalaciones como a los foros o mesas temáticas que se realizan constantemente.

    La LXIV Legislatura que iniciará el próximo 1 de septiembre tendrá el desafío de formar un gobierno de coalición, hacer consensos y brindar información pública, lo cual serán avances importantes para contar con un Congreso abierto.

    *Senador por Yucatán. Secretario del Comité Directivo del Instituto Belisario Domínguez, Secretario de la Comisión Bicameral del Canal del Congreso e integrante de las comisiones de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico, Juventud y Deporte, Turismo, así como de Reforma Agraria.

    Senador del Pan por Yucatán

    *Nota Publicada en El Sol de México (10 de Abril de 2018)

  • Linchamientos en México: crisis de ingobernabilidad

    En los últimos años la sociedad ha manifestado su hartazgo por la impunidad y la baja eficiencia de las corporaciones de seguridad pública, así como de impartición de justicia. Para los ciudadanos, estar expuestos a agresiones y robos de diferentes tipos, es uno de los problemas que consideran prioritario resolver.

    En ocasiones los ciudadanos han decidido tomar la justicia en sus manos, contraviniendo lo estipulado en el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Los linchamientos representan también una violación al artículo 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, debido a que no respetan la presunción de inocencia, además de imponer tratos denigrantes a la persona.

    En ese sentido el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) informó que, cuando hay un linchamiento es porque ya hubo una impunidad, los ciudadanos que toman la justicia por su propia mano desconfían de la justicia por parte del gobierno.

    Un estudio realizado por el Instituto Belisario Domínguez (IBD), señaló que en la LXIII Legislatura no se han presentado iniciativas para el tema de linchamientos, por lo que es un tema pendiente de revisión y discusión tanto en Cámara de Diputados como en el Senado de la República. No obstante, una investigación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), sobre violencia social, comunicó que, de 1998 a junio de 2016, se registraron 191 casos de linchamiento en del Estado de México; además de 101 en Puebla; 64 en la Ciudad de México; 39 en Morelos, y 39 en Oaxaca, lo que nos da una idea de la gravedad del asunto.

    Estos datos nos ayudan a identificar la regionalización de los linchamientos, por lo que se debe poner más empeño en las entidades federativas del centro, a fin de reducir el número de incidentes. El estudio nos ayuda a pensar en políticas públicas que reduzcan el impacto de los delitos, al tiempo de fortalecer los sistemas de justicia, a fin de evitar que las comunidades sigan haciendo justicia por propia mano.

    Los linchamientos son un riesgo para el tejido social, debido a que contribuye al descredito de las instituciones, además de ignorar las leyes y los procesos de impartición de justicia. Estos actos generan una espiral de la violencia, por lo que es necesario ponerles un alto a fin de asegurar la gobernabilidad y el estado de derecho.

    Estos actos también nos permiten reflexionar de la necesidad de poner freno a la violencia que sacude a México, por lo que es necesario fortalecer los valores tanto en la familia como en la escuela, y buscar el desarrollo de las actividades humanas en un marco legal y con armonía en la convivencia. Además, la vinculación entre sociedad, gobierno y organizaciones civiles debe ofrecer soluciones para que las personas logren sus objetivos sin recurrir a la delincuencia como una forma de subsistir.

    Es necesario frenar las conductas ilegales -entre ellas los linchamientos- que tanto aquejan a nuestras sociedades. El creciente número de intentos de linchamiento es muestra de la necesidad de hacer más eficiente los servicios de emergencia, a fin de que lleguen a tiempo y evitar este tipo de acciones.

    Senador por el PAN

    *Nota publicada por el Diario Por Esto! (22 de Marzo de 2018)