• Futuro informático y ciberataques

    Según datos de la encuesta global sobre Delitos Económicos realizada por Pricewaterhouse Coopers (PwC 2016), en México solo 36% de los encuestados cuenta con un plan integral para responder a incidentes operativos por delitos cibernéticos. De hecho, 25% de las organizaciones no cuenta con un plan y 12% ni siquiera tiene intenciones de implementarlo.

    Asimismo, el Centro Nacional de Respuesta a Incidentes Cibernéticos de la Policía Federal ha registrado 111 mil 741 incidentes informáticos, de diciembre de 2012 a la fecha.

    En ese contexto, el ataque informático del pasado viernes 12 de mayo, que se extendió a más de 150 países y ha dejado alrededor de 300 mil víctimas en todo el planeta, puso en jaque a los sistemas de protección de miles de corporaciones.

    México fue el país más afectado en América Latina y el quinto a nivel global. Esto es muy preocupante, sobre todo en la actualidad, dado que es notoria nuestra dependencia al Internet, así como a dispositivos digitales que se utilizan en diversos servicios públicos (agua, luz, salud, administración de justicia, educación, etc.), sin dejar de lado a toda la industria privada y la sociedad civil.

    De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, realizada por INEGI; en México existen 65.5 millones de personas que utilizan Internet, cifra que representa 59.5% de la población de seis años y más en el país. Otra tecnología en aumento es la telefonía celular, donde más de 81 millones de personas son usuarias de teléfonos inteligentes (smartphones).

    Por todo ello los delitos y vulnerabilidad en la red adquieren cada día mayor importancia, pues su incidencia va en aumento y ha puesto en evidencia la falta de preparación a escala mundial para contrarrestarlos. Ante este panorama, es urgente generar acciones que garanticen la seguridad cibernética en nuestro país.

    Es conveniente construir una plataforma de protección contra ciberataques, además de protocolos de intervención en ciberseguridad para contener este tipo de amenazas.

    Recientemente, esta problemática ha trastocado el tema electoral, pues se sospecha de un hackeo cibernético que pudo haber influido en el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Por ello es necesario hacer especial énfasis en la protección de los sistemas digitales, con el fin de garantizar su confiabilidad, ya que estas acciones serán cada vez más frecuentes.

    En abril de este año, se llevó a cabo el taller “Hacia la Estrategia de Seguridad Nacional de Ciberseguridad” donde participaron expertos nacionales e internacionales en el combate a ataques cibernéticos, los cuales propusieron acelerar programas y protocolos de seguridad para evitar daños a los usuarios de
    Internet.

    Hay que vigilar cómo evolucionan estas recomendaciones y cómo se concretan en políticas públicas; desde el Senado de la República estaré apoyando todo lo referente en materia de ciberseguridad, porque es prioridad tener herramientas para contrarrestar futuros ciberataques.

    *Publicado en El Sol de México [2017, 23 de mayo]

  • Millones desencantados con los partidos

    México es un país de jóvenes, de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo) este grupo etario representa el 26 por ciento de la población de nuestro país.

    Por su parte, el Instituto Nacional Electoral (INE) señala que hay 25 millones de jóvenes de 18 a 29 años de edad inscritos en el listado nominal, esto se traduce en que uno de cada tres votantes para la elección del próximo año corresponderá a esta generación de jóvenes.

    Esto debe ser considerado de manera seria, especialmente por los partidos políticos, ya que es evidente el distanciamiento de los jóvenes hacia sus propuestas electorales.

    Un claro ejemplo de lo lejos que se encuentran los jóvenes de la cuestión electoral es su tasa de abstencionismo, la cual supera 40 por ciento en elecciones federales, siendo aún mayor en elecciones locales.

    Asimismo, de acuerdo al estudio denominado “Índice Nacional de Participación Juvenil, 2015-2016” realizado por Ollin Jóvenes en Movimiento, AC; en 2014 y 2015, tres de cada 10 participaban en partidos políticos. No obstante, en 2016, se redujo a solo uno de cada 10, lo que es realmente
    preocupante.

    Afortunadamente, los jóvenes siguen interesados en los procesos democráticos y las cifras actuales de población joven que puede votar son únicas en la historia de nuestra nación. Por la cantidad que representarán los votos juveniles, posiblemente podrían definir la elección del próximo presidente de México.

    Por ello, son muy importantes las propuestas que generen los partidos políticos dirigidas a este grupo de jóvenes, pues pueden ser la base de un mayor acercamiento entre ellos y las instituciones político-electorales.

    Cabe destacar que en las elecciones próximas del Estado de México, los jóvenes de 18 a 30 años representan poco más del 30 por ciento de la Lista Nominal de Electores (IEM).

    El voto joven tiene amplias posibilidades de decidir al ganador de la contienda, por lo que habrá que estar muy atentos al comportamiento de este grupo poblacional, ya que si acude a votar puede cambiar el resultado de dicha elección.

    Por la gran cantidad de votos juveniles, se les debe considerar como un sector estratégico, y se puede pensar que la organización política que logre movilizar a las juventudes votantes, tendrá mayores posibilidades de incrementar sus preferencias en los años posteriores.

    Una cantidad sin precedentes de jóvenes mexicanos no trabaja y no estudia o participa en algún programa de capacitación. Por ello, muchos se sienten desanimados debido a la falta de oportunidades y no siguen buscando empleo.

    El empoderamiento económico, a través del empleo productivo y trabajos de buena calidad, puede posibilitar que los jóvenes se conviertan en agentes de cambio fundamentales y que canalicen sus capacidades ilimitadas para el activismo, creando un México mejor.

    Como legislador y como miembro del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional nos aguarda un gran trabajo para generar plataformas electorales con propuestas consistentes para atender los problemas de los jóvenes y, de esta manera, intentar recuperar su confianza en las instituciones políticas.

    *Publicado en El Sol de México [2017, 16 de mayo]